miércoles, 29 de febrero de 2012

Se acercan las horas... y pesan y pasan sobre mi


Los días pasan uno tras otro
se divierten mirándome...
no saben siquiera cómo duele
lo que en el alma siento.


El reloj no cesa en su empeño
y gira sus manecillas,
sin parar, se acercan las horas
y pesan y pasan sobre mi.

Riendo y brincando,

No piensan en cómo me encuentro
ni si estas lágrimas... son de verdad
o las estoy fingiendo...
Detrás de ellas, se vislumbran los días
y estos ya pasan... sin apenas pararse mirar.

Me desprecian, por que saben que,
nada soy en medio de sus tic, tac.
Aún así, no les pienso dar la espalda
Y lucharé por mi sueño...
y ese no es otro que tú, mi dulce y amada mujer...