jueves, 16 de febrero de 2012

Clavándose en el alma mía


Imagen obtenida de Internet


Triste es la soledad de quien muere solo.
Idílica para quienes creen que
la vida se consume así, sin más.
No somos personajes de cómic
o novela, ni formamos parte
de ninguna serie o guion televisivo.

Somos tan solo seres humanos
hambrientos de amor y de compañía.
Nuestra sangre es caliente y ruge igual
con alegría o tristeza en nuestras venas.

Quieren sentir que somos algo más
que el sueño de un durmiente
negándose a sí mismo el despertar.

Somos seres visibles y sensibles,
a quienes duelen las miserias e injusticias.
¿Qué no late y resuena nuestro corazón

en nuestros pechos o llora con tristeza nuestras almas? ¿Y no se nos retuercen también las entrañas,
cuando se desangran nuestras venas?

Las tinieblas alumbran a nuestro pesar
las pocas y amargas alegrías que tenemos,
y éstas se nos clavan con crueldad
en nuestras almas cómo envenenados puñales.