martes, 24 de enero de 2012

Tinieblas que se abrazan a mi piel

 
 imagen obtenida de Internet


No quiero justificar más este dolor,
se hundió tan profundo en mis entrañas;
me acarició con tanta rabia el corazón,
que sangró cada pedazo mío de sueño e ilusión.

Desgarró cada pliegue de mi piel,
devorándome con sus ansias
en esas horas de sueño
en las cuales, por momentos, la soñé...

Y ahora ríe victoriosa,
cercenando mi razón,
me roza y acaricia simulando placer,
¡hasta finge llorar conmigo,
 dándome sus labios sin sed!

Falsa es la historia, jamás vivida,
dolorosa e infame... la que jamás viviré.
Tinieblas que se abrazaron a mis espaldas,
Estremeciendo cada fibra de mí ser;
¡Vedlas aquí, pegadas a mí piel!

Son las hebras deshilachadas,
retazo de historias que me surcan el alma,
envolviéndome y lamiendo cada arruga;
cada átomo descompuesto de este cuerpo
que perece lentamente por quererte hasta morir…