domingo, 22 de enero de 2012

Sueños de divina ensoñación viven en mí por tu amor revuelto

imagen obtenida de Internet

En esa hermosura tuya,
digna de una diosa del olimpo,
vistes cada amanecer,
con lágrimas húmedas del rocío,
dejando que te acaricien todo el cuerpo.

Sueños de divina ensoñación
viven en mí por tu amor revuelto,
abrazados a una esperanza,
un latido inextinguible, casi eterno.

Tan sangrantes son en mis adentros,
que son la causa injusta,
de esta separación infame,
que recorren sin querer,
el mundo de mis sueños.

Tinieblas de poder
me envuelven en sus lamentos,
jugando a involucrarme...
¡a morirse en mis entrañas y desiertos!
y son esos versos, mi amor...
los que me duelen, hieren y matan…

¡hiriéndome y desangrándome!