jueves, 20 de octubre de 2011

Si alguna vez te olvidas de mi...


Imagen obtenida de Internet



Si alguna vez te olvidas de mí,
no dejes que mi alma
se quiebre al morir, y déjame un resquicio de luz
por donde pueda ver una nueva
blanca luna llena.

Que ella vea y pueda estar orgullosa de esperar
la calidez y dulzura de mi amor.
Nunca, no obstante, mis recuerdos
te alejarán de mi pensamiento ni podrán sacarte de mi corazón.

Orgullosa estarás entonces tú,
que izarás la bandera del destino pues,
él fue quien me condujo,
arrastró y llevó en volandas hasta ti.

La ternura y la dulce expresión de tus ojos
hicieron que naciera en mí ser el amor.
Ahora no huyas, no te alejes ni me dejes...
no abandones a esos sentimientos que
se aposentaron en ti.

Ven, cariño mío… acércate y agárrame de la mano,
desandemos el camino que nos cautivó
y también nos llevó al desamor.

Alma sufridora... herida desgarrada.
Deshace y desdice tu sumisión,
pues ya eres sangre de mi carne, fundida a mis entrañas...
antes de que me vencieras sin compasión".

Hoy mi alma grita liberada de ausencia
y me dice sin mirarme a los ojos…
que fácil fue amarte
y qué doloroso fue para mí el perderte a la vez.