jueves, 20 de octubre de 2011

No existe un hoy... para mí


Imagen obtenida de Internet


A tientas caminan mis sentidos buscando no herir. 
Pasan de largo intentando esquivar vivencias nuevas 
e intentando olvidar las desastrosas 
experiencias que ayer sufrí...

Procuro no dejarme la piel en quebrantos del corazón 
para no volver a lamentarme  y volver a esos días y días 
en los que yo mismo me fustigo y que nunca tenían fin.

Y aquí estoy... perdido y doliente 
y con esta ansia loca que me quiebran los sentidos, 
haciéndome huir en persecución 
de lo que una vez hube perdido.

No duermo, no sueño y no velo, solo
dejo paso al llanto de mis ojos y loco de ira y de rabia, 
busco en mi corazón la salvación.

Más no la hay... Y ese es mi peor quebranto,
mi mayor desespero y desolación. 
Se me remueve en las entrañas, se me lastima, 
y  rompe al pasarme por encima, el corazón!

Estos sentidos no razonan, 
están agrietados del dolor...
pese a la herida, limpia y cristalina,
aunque por dentro...
¡tenía enquistada hasta la razón!