jueves, 20 de octubre de 2011

En ciernes el paraíso... se ha cerrado


Imagen obtenida de Internet


“I”


En ciernes el paraíso busca, 
con hebras de plata en sus sienes 
y el pensamiento volátil de un cadete. 

Tiene al igual que el cierzo en la mañana, 
de humedades despierto su apetito
y de savias juveniles, 
alimenta sus amaneceres y su pasión por devorarla.


“II”

En ciernes... el paraíso busca, 
y en sus ojos vemos las huellas de sembrados tardíos que
linean surcos en sus otoñales praderas...

Semillas de primavera en sus manos,
hacen de su jugo un ejemplo de quimeras,
envolviéndolo con esmero en paños de seda.


“III”


En ciernes, el paraíso busca,
y donde comienza el mundo el horizonte se asemeja, 
a girasoles enormes de rojos corazones 
y aún más enormes sonrisas...


“IIII”


Pero, el paraíso no existe, 
son sueños de viejo roble que, 
enfermo, triste y desengañado
 asume su condena y observa triste que, 
 en ciernes el paraíso para él, se ha cerrado…