sábado, 16 de abril de 2016

Confundido, perdido en una cumbre

Imagen obtenida en Internet

No pienso despertar, guardaré mi silencio,
recostaré mi vergüenza y dormiré al ayer.
No sea que regrese a mi mente lo obvio,
el presente me abrace y huya mi amanecer.

Me imbuiré del mañana, haciendo acopio
del esfuerzo que me supondrá su acontecer.
Siempre cargando a cuesta su ira y su carácter
en mis entrañas, confundida con mi agobio.

En esa aguerrida lucha que tiene el hombre
contra natura y contra todos, sin salvación,
tal vez confundido, perdido en una cumbre.


Fatal abismo donde prendimos la lumbre,
mirando hacia la profundidad del corazón,
llorosos y quejándonos por la costumbre.