jueves, 28 de enero de 2016

La voluntad murió, nació el delirio y el dolor

Imagen obtenida de Internet


Me retaste con sonrisas a sentir
y me hiciste abrirme por completo
a un mundo falso de quimeras…
de sueños sin cumplir.

Para después soltarme abruptamente
y alejarte de mí como si yo fuese un engendro,
un engendro, hijo bastardo de la peste.

Hoy se me hizo el camino largo y tedioso,
esperaba tu equidad, un falso baremo asombroso,
(si lo miras con los ojos o la verdad).
Respiré aliviado cuando te fuiste,
y me lancé al abismo sin pensar…

Sí, al fin vuelo solo y silencioso, recordando tardíamente
que nuestra historia no fue verdad, que solo hubo lágrimas
abrazadas con desilusión y desespero a tu deslealtad.