lunes, 28 de diciembre de 2015

Una prueba de fuego

Imagen obtenida de Internet

Cuando la miré a los ojos,
la enlacé por la cintura,
y sentí su cálida piel,
supe que iba a besarla.

Fue como un brutal
e irascible relámpago
que restalla en el cielo
y ciega mis ojos y cerebro.

Fue como una tromba
de agua salada y de mar
que me inundó e hizo trizas.

Una prueba de fuego
que el amor ¡existe!
y me partió el corazón.