viernes, 25 de diciembre de 2015

Amor y locura




Me acerqué a su boca y la besé,
sus labios eran puro vicio,
ambrosía de azúcar glacé,
besos de locura y de juicio.

Horas y cuerpos que, despacio,
ahondaban en sus entrañas
buscándose el amor por doquier,
almas perdidas y encontradas,

piel con piel, como fieras, con sed.
Cerré los ojos y la abracé
llenándome de su bullicio
y allí, en su candidez, la amé.