sábado, 3 de enero de 2015

Gozaré de ti hasta que me mates de amor





Muéstrame ese, tu reducto admirable
y te excitaré lamiendo tu dulzor,
introduciendo mi lengua envidiable
y lubricando así tu exquisito interior.


Gozaré de ti y te haré sentir adorable
y te haré sentir sí, un abrasador calor pero, adorable,
que te hará creer que eres obscena y a mí, un encantador.


Muéstrame sí, con lujo de detalles
esa porción del deseo acusador
y señálame mejor como culpable pues lo soy ¡sí señor!.


Siente fuerte sin pena ni disfraz, el anhelo que vive en mi carne, la pasión palpable del que tiembla con ansia y orgullo por saber que satisfizo todas tus ansias, pasiones y amor.