martes, 20 de enero de 2015

Buscando tu boca, labios rojos que besar con ansiedad


Imagen obtenida de Internet




Rechacé al miedo por generosidad.
Tantas veces lo rechacé a un tiempo,
que hasta empecé a notar que se alió
al miedo y se unió a mí desesperanza y depresión.

Injusticias que cabalgan a lomos sobre mi cuerpo,
que se justifican clavándome sus garras de maldad,
Sin prejuicios y con denodado ahínco 
me destrozaron con sangrienta inquina y maldad.

A la horrible zarpa lisonjera que palpó
sin remordimientos mi fe, mi ilusión y afectividad,
e hizo de mí una marioneta, un daguerrotipo 
de una imagen banal y odiosa de una falsa realidad.

Mis labios tremolaban como un cepo, 
buscando unos labios rojos que besar con ansiedad, 
Sin embargo, aquí siguen, y se mantendrán, secos, 
rotos por la asiduidad de mantenerse inmersos 
en un gran mar de obscenidad.