martes, 2 de diciembre de 2014

Dos seres perdidos… Por la furia de los sexos





Quise entrar, errante, en tu camino,
dando pasos de ciego,
la dicha en busca de una quimera.
No estabas tú esperando a que yo fuera.

Te encontré sinuosa y esquiva,
bailando en una sala cualquiera.
Nuestros ojos cruzaron la mirada
y surgió el relámpago
¡premiándonos a los dos de primavera!

Enamorarnos fue a una, a una sola obsesión,
darnos sin adornos, nuestro amor,
para luego dar rienda suelta a la pasión…
¡Cayendo los dos en las brasas de la hoguera!

Al salvaje río que fluyó tumultuoso,
de nuestra más encendida pasión.
Bebimos como ebrios enfervorecidos
de la savia nueva de nuestros cuerpos…

Satisfaciendo las ansias del deseo
¡Muriendo cada uno en 
nuestro mismo universo!

Dos seres perdidos…
por la furia de dos sexos
buscando estallar en el cielo
tras convertirnos ambos 
en un volcán de lava ardiente,
en forma de placer inmenso...

Arranqué de tu ser...
tu flor hermosa
y la regué con mucho amor,
naciendo después el fruto
¡de nuestra amada y querida primavera!