lunes, 17 de noviembre de 2014

Te miro desde la distancia y me sonrojo

Imagen obtenida de Internet


Te miro desde la distancia y me sonrojo,
porque habito entre olores y sin sabores
buscando un camino corto que me lleve a ti,
pero no lo hallo… sigues lejos, 
donde la luz se oscureció y dio paso a las insidiosas 
y burlonas sombras de la razón.

Te miro desde la profundidad de mi pensamiento. 
Te miro… te miro… sí, ¡te miro tanto! Y el reflejo que me devuelves
es frío y necio, por ser lo que eres para mí, 
¡una diosa! y el mundo en que te mueves es álgido y caliente 
mientras yo, tan solo soy pura escarcha y nieve.

Tiembla mi corazón de desencanto, huidizo, casi yerto, 
tal vez porque piensa en buscarte 
entre los chillidos de mí sangre en las venas.
Tal vez para encontrarte o solo 
para perderme y diluirme contigo en ella.