lunes, 27 de octubre de 2014

Te viví y disfruté mientras me aguantaste…

Imagen obtenida de Internet

Te quise sin pensar en el mañana,
tal y como eras, sin cambiar ni una coma,
ni una pestaña te sobraba,
ni tampoco te faltaba nada.

No conté las horas, los días,
los meses o los años…
Estos se marcharon sin esperar,
dejándome un vacío y un desgarrador despertar.

Te viví y disfruté
mientras me aguantaste…
Hoy aquí, sólo y abrazado a mis recuerdos.
Te pienso, te recuerdo y valoro con el alma,
todo el amor, ternura y cariño
que a mí me dieras.

Fuiste la soledad encubierta,
la odisea de un amor
con fecha de caducidad
y hasta con código de conformidad.