lunes, 29 de septiembre de 2014

La vida es un avispero, un tronar del viento, un solo deseo...



Estoy pegado al abismo,
lugar insomne
donde me llevó
el inconformismo de mi pensamiento.
Dislexia profunda
en mi modo de vida,
ardiente desasosiego
que me nace en el vientre,
se me exhala por la boca
y se diluye en el aire
cuando huye, a modo de soplo,
y se me escapa irreverente
introducido en el alma.





¿A qué luchar,
cuando mi mente
lo único que me pide hoy
es dormirme y no despertar jamás?

¿Para qué perder más el tiempo
negándome lo que soy hoy...
un despojo consumiendo oxígeno
y el tiempo de los demás?

La vida es un avispero,
un tronar del viento, un solo deseo...
¿para que pierdo entonces el tiempo?

acaso yo... ¿lo quiero?