viernes, 8 de agosto de 2014

Obsoletos sentidos


Imagen obtenida de Internet




Mírame, asfixiante locura, 
me busco inútilmente 
por las imágenes febriles de mis pensamientos 
siendo del todo infructuosa la búsqueda, 
por más que las reduzca a un isotopo sin sentido.

Ni un átomo de juicio soy capaz de digerir,
ni aun un taimado suspiro, 
será capaz de velar mis suspiros, 

cargados por igual de desolación, 
en mi mundo hostil; 
en la envejecida osamenta de este viejo 
caduco y deslucido.

Herido sí, compadeciendo a esos haces de luz, 
que burlan las sombras, 
y que son las que hieren mis retinas grises, 
cansadas y febriles.

Obsoletos sentidos, 
embargados por los gemidos de la compasión; 
carne que se contrae, que crece, 
tiembla y hasta pide perdón.

Al igual que crece la tormentosa realidad
e inhumana conciencia colectiva,
así crece en mi la desesperación
porque quiero ser un humano con corazón
y que éste además de latidos, tenga vida.