miércoles, 21 de mayo de 2014

Dando y recibiendo besos de lujuria y placer

Imagen obtenida de Internet




Tengo hambre. Hambre y ansias
y me muero por volver a sentir,
a gozar de unas caricias amadas
y de unos hermosos, cálidos labios de mujer.

Quiero volver a confiar,
a redimirme con su cuerpo,
a eclosionar de nuevo y gozar,
mientras tanto, ¡VIVIR!
tan simple como eso ¡vivir!

Vivir... divina palabra.
Diluida entre los fracasos y en el tiempo.
Olvidar... olvidar que un día sufrí graves daños,
tantos que aún hoy me aterra recordar.

Deseo tanto naufragar en nuevos brazos,
tan ansiosos como yo de sentir y gozar.
Necesito caricias de mujer que estén como yo,
hambrienta de amor,
queriendo recibir besos de lujuria, placer y amor.

Quiero apoderarme de un nuevo sueño,
dormirme y que mi despertar no sea amargo.
Soñar dulcemente abrazado a ella y que,
tras el abrazo y despertar, sea una nueva mi primavera.

Quiero estar ahíto y saciado de amor cuando,
al despertar al amanecer, teniéndola en brazos,
la ame a instantes hasta tiritar de cansancio
y descansar los dos cada uno en los labios del otro.