domingo, 20 de abril de 2014

Sus emociones me acarician y reclaman

Imagen obtenida de Internet


Ella vive entre violetas, aspirando su perfume
se siente protegida. Acaricia sus pétalos
mientras los observa y los admira.

Ella es pura, y su belleza los estimula.
la adoran y transpira serenidad,
regalándole su aroma.

Ella vive su sueño entre bancales y madreselvas, 
su jardín es hermoso,
tanto como sus emociones, sentimientos y alegría.

Sus violetas la rodean, la cuidan, 
dan hermosura a su rostro y tranquilidad
a su triste vida.

Ella no necesita nada, ama, ríe y llora
mientras las violetas secan sus lágrimas y suspiran. 
Ella, mi adorable niña, aquella a la que un día olvidé, 
es hoy la que me busca y ama.

Con su ramillete de violetas, su rostro de niña, 
ojerosa y soñadora, hoy me busca, 
me grita y reclama mi amor.