lunes, 21 de abril de 2014

Con toda la pasión que se da en un beso verdadero

Imagen obtenida de Internet


De sonrisa fácil, mi niña sonríe
y me acaricia dulcemente,
hasta responde a mis besos,
siempre riendo, siempre divertida y respondiendo.

La abrazo y ella se aprieta contra mí,
su respiración agitada se entrecorta
y yo la respondo emocionado
con los latidos desbocados de mi corazón.

Nosotros no hacemos el amor…
El amor nos hace a nosotros.
Somos los lanceros,
lanzamos ágilmente nuestras redes,
pero somos presos de su manto nacarado.

Mi bella dama, apenas una niña solamente,
me deja quererla, amarla y adorarla
con toda la pasión que se puede dar
en un beso verdadero.