miércoles, 6 de noviembre de 2013

Por no tenerte… sufriré aún más

Imagen obtenida de Internet

Tengo una ventana que está
permanentemente abierta
y por ella te observo al pasar.

Caminas toda graciosa y desinhibida,
con tu faldita larga toda a lunares
que luce abierta por detrás.

Mis ojos no desvío de la ventana,
no sea que pases ligera
y me pierda la belleza de tu andar.

Hoy te diste cuenta de mi presencia,
te paraste un segundo y me sonreíste.
Ni siquiera sabía si sabías de mi existencia.

Hasta este precioso día en que al girar a mirarme, 
me pillaste infraganti 
y me sonrojé sin poderlo evitar.

Tus labios mojaste coqueta, 
mientras me lanzabas un beso 
y me sonreías sin más.
Tu sonrisa me encadenó a mi ventana 
y me apresó sin atar.

Y aquí sigo esperando a que vuelvas, 
sin saber que ya no volvería a verte jamás...

Cuando me leas, no tengas miedo de mi tristeza, 
es la que es y no hay más, si por amarte gocé con delirio,
por no tenerte lo sufriré aún más.




Amar como un quinceañero...