domingo, 20 de octubre de 2013

Lágrimas que un día derramó sin pausa

Imagen obtenida de Internet



Las palabras surgen raudas,
con una velocidad que quieren agotar
su último recurso, las lágrimas,
Lágrimas que no quieren volver
a ser derramadas. Lágrimas que una vez
derramó con dolor y sin pausa.

Hoy por fin se mira en un espejo,
suspira triste al mirarse a los ojos,
no de amor ni de esperanza, al contrario,
sino como fuente inspiradora de sus sueños,
de su fe, con orgullo ¡y con raza!

Y que hoy dejo aquí, secas,
aunque dolientes.
Convertidas en una quebrada
y rota cáscara.

Ella es todo deseo, de amar,
de caricias y besos
¿no la ves en su fondo,
perdida ya en el infinito,
dónde el cielo se oscurece
y se encuentran felices sus almas?