lunes, 7 de octubre de 2013

El alma se le deshoja como las margaritas en otoño

Imagen obtenida de Internet




El alma se le deshoja como los pétalos 
a las margaritas en otoño, 
prendando al frío y enamorando 
al húmedo y a la vez cálido rocío 
con sus palabras que gimen hermosas 
buscando a quien contar su historia.

Callan lo que su alma casi sin querer lanza a gritos 
mientras silencia lo que su cuerpo a ritmo vertiginoso 
quisiera hacer estallar y silencia,

Tal vez por no ofender o por no querer 
causar ese dolor que ella sí siente cuando, 
sin mirar, observa su infinito vacío, 
su silencio pesaroso y constreñido, 
sus doloridos y sufridos gemidos.

Ay, del orgullo que hizo vencedor a la carne
dejando sin cauce a un río, a un manantial seco
y a un corazón hermoso que dejó de oír sus latidos.