sábado, 27 de julio de 2013

Una lucha injustificada

Imagen obtenida de Internet


Un día más… sin saber qué más esperar.
Mi día a día se convierte en insufrible,
no sé si voy aguantar otro día más…
Mi tiempo, las agujas de éste maldito reloj biológico, 
me piden parar de girar.

Estoy cansado de tanta lucha, una lucha injustificada 
y terrible contra mí mismo, ¿Qué más me puede pasar?
La soledad me convierte en inútil y la compañía 
me lo hace ver y sentir mucho más.

Busco una manera de abandonar este mundo sin dejar cicatrices,  
dolores ajenos al mío… Personas que me quieren, familia que me soportan… 
los hijos, a los cuales no pude dar lo que un padre debería poder dar.

[Solo con amor no se come, ni se pagan los colegios, 
ni se visten, ni por supuesto,
da para darles caprichos].

Estoy harto de exhumar letras muertas,
de intentar dotarlas de vida para, 
tan solo conseguir un alma que grita y vocea…
herida de muerte.

Quiero marchar, dejadme ir…
Inundar con esfuerzo y tesón ese paraíso 
que me fue negado en la Tierra…
y hacerme dueño, acaso de un solo “cachito”,
no pido más… solo un “cacho”, 
de ese goloso pastel que es la libertad.


[No miréis más allá de estas letras... son palabras, acaso, solo unas letras mías más].



(12:22 H)  {27-07-13}