sábado, 29 de junio de 2013

Me alejé sin creerlo y me perdí...


Imagen obtenida de Internet

Fui culpable, lo sé y no tengo perdón ni excusa alguna,
me alejé sin creerlo y me perdí en divagaciones extrañas...
Me recree entonces en mi mala suerte, sin luchar ni defenderme.

Maldita situación comprometida la de mi perra suerte,
sin buscarla, una y mil veces me encontraba, y se negaba a perderme de vista, pegajosa e indecente.

Me alejé de una realidad que detestaba, rehuyendo del dolor que me afligía si no lo hacía.
Me volqué en sentimientos que no me pertenecían,
para obviar mis culpas y esconder mi cobardía.

Heme aquí hoy, en cuerpo y alma, vencido y sin consuelo.
Soy carne de pecado, un humano enardecido y equivocado,
esperando el perdón de aquellos que una vez me condenaron.