sábado, 25 de mayo de 2013

Siempre juntos ¡como el agua de mar y la sal!

Imagen obtenida en Internet




Soñaba... y en mi sueño, 
todo era amor, cariño y respeto. 
En él viajamos tu y yo entre delirios, pasión y sexo.
Insaciables, nos dábamos los placeres prohibidos, 
amándonos y gozando de nuestros cuerpos.

Que bello sueño soñarte pues, 
mientras te soñé, fuiste mía, 
mientras que, al despertar,
solo tenía entre mis brazos a mi almohada
como única y solitaria compañía.

Ven, mi amor, abrázame... te necesito.
Quiéreme dándome tus besos,
tus abrazos ¡te amo tanto!

Quiero redimir en ti todos mis fracasos,
entregarme por entero y ser la lava 
de ese volcán del pasado que tantas veces 
tuve que apagar en tu cuerpo.

Esta vez ¡será tuyo y nada más! 
Ven, mi amor no me dudes más, 
que una vez seas de nuevo mía, 
nadie nos volverá a separar. 
Seremos como agua de mar,
siempre juntos... 
¡como el agua de mar y la sal!