martes, 17 de julio de 2012

Te amo querida mía y no es un sueño ni una ilusión

Imagen obtenida de Internet

Me gusta tu silencio. Me dices tantas cosas, callada.
Tales cómo qué me amas y que sufres por mí, amor.
Que para ti soy tu mundo y el universo entero.
Eso es lo que me hace saber que tu amor es sincero.

Miles de rosas y azaleas te envuelven y perfuman.
¡te abrazan y alientan en tus sueños!
Son tuyos y míos, abrazados a la pasión,
los dos desnudos entre sábanas de seda.

No puedo dudar de lo que, sin ser mío, se me da por entero.
¡Te amo querida mía! y no es un sueño ni una ilusión,
son mis desvelos que van en pos de los latidos de tu corazón, sin prisas, tal vez mudo, pero sí, ¡muy enamorado!