domingo, 10 de junio de 2012

¡Nuevas y renovadas leyendas que contar!



Y mi vida se llenó de miserias,
cargando sobre mis hombros
las injustas vicisitudes de la tierra.
Me hice entonces a la mar
soñando con nuevas historias
¡nuevas y renovadas leyendas que contar!

Acaricié de modo luctuoso
los vestidos de nuevas letras de seda,
y escuché de las sirenas
las melodías susurrantes
de sus oscuras bellezas.

No obstante ni aun así
pude hallar la paz soñada,
ésta se me escapó en una nube
obsoleta a modo de casta imagen,
difusa, de cuanto soñara o amara.

Volví a la tierra que me desterrara,
dejando a la mar, abrazado a sus quimeras,
temblando de olas saladas y caprichosas.

Y me perdí de nuevo...
mintiéndome en mi propia faz,
siempre engañosa y embustera,
que me dijo sin hablar...
¡nunca volverás a soñar!