sábado, 9 de junio de 2012

Esas caricias tuyas que me hicieron gemir y delirar




Me agitaba en los sueños nebulosos,
perdido en ese limbo maldito donde,
se te hacía difícil dilucidar,
si estabas despierto o dormido...
o en una horrible pesadilla.

Mi cuerpo mostraba orgulloso
las huellas de aquel sueño,
sudaba copioso
y temblaba, echándote a faltar.

Recordaba tus besos,
y me enfrenté a mis miedos
ganando mi primera batalla...


Desperté de mí sueño dónde,
al sentir tu cuerpo caliente
junto al mío... di gracias al cielo,
de tenerte allí conmigo.

Me abrazaste al sentirme respirar
y volví a ser hombre bajo ese abrazo
y esas caricias tuyas
que me hicieron gemir y delirar.

Después, te susurré al oído un “te amo” vida mía...
y me volví a dormir como un niño
duerme en brazos de su mamá...

ahíto de felicidad.