jueves, 21 de junio de 2012

Te amé tanto... y tanto me hiciste sufrir




Quiero borrar el absurdo de tus besos,
a la lluvia perpetua de tu mirada,
y a la desazón de ese sueño que tú
convertiste con saña en mi pesadilla.

La furia del ayer me abandonó,
hoy, ya no siento nada…
la calma se aposentó en mi alma...
te amé tanto y tanto me hiciste sufrir.

Nunca más volveré a sentir
lo que un día tú, me hiciste sentir a mí.
Despreciado y aborrecido, ese fue mi fin.

Ya se acabaron los sueños
desperté al fin de la horrible pesadilla,
mi almohada permanece lejos,
ausente, muda y ciega a tu perfume.

Solo un leve resplandor
alumbra esos vacíos recuerdos,
aquello que nos unió, el amor,

ya solo son… malos recuerdos.