miércoles, 4 de abril de 2012

Lágrimas negras, necias, vacías y huecas



Las rosas de mi  jardín imaginario
me están gritando tu olvido…
cercenando de un solo tajo
¡lo mucho que te he querido!

El amor que te regalé a raudales
resbala hoy por tu piel, gris y deslucido.
En nuestro jardín, hoy, entre el jacinto  y la hierbabuena
mis rosas, ¡yacen secas y mustias por el olvido!

Hasta el aroma se les diluyó
en vahídos necios del corazón,
cuando me pedías llorando
¡que nunca te olvidara yo!

No quise seguir mirándolas
y me marché llorando….
formando a mi paso… canales,
lágrimas negras, necias, vacías y huecas

Risas se escucharon  tras mis pasos,
no, no eran las tuyas no,
eran las mías... muy amargas y burlonas,

se reían de mi estúpida razón.