martes, 17 de abril de 2012

Así estará mi cuerpo en el sepulcro dónde alguna vez… será enterrado



Hoy más que nunca,
siento  la soledad arañarme el alma,
y convierte en polvo cuanto me atañe
o hace feliz… estrujando de modo cruel,
a este pedazo de chatarra que
me late y suspira  en mi pecho.

Siento tantísimo la soledad…
que me hundo ciego en esta ciénaga,
en  esta isla despoblada de amor,
dónde vivía o creía vivir… preso.

La fe dormida… sin caricias,
abrazos que son estrujados y se desean,
que se pierden en otros labios
deseando ser amados pero… sin un solo beso.

Mi vida yace seca,
ni una sola brizna de esperanza,
todo permanece yerto… abandonado.
Así estará mi cuerpo en el sepulcro

dónde alguna vez… será enterrado.