miércoles, 21 de marzo de 2012

Entre suspiros y la bebida...






Hoy despertó mi fiebre salobre
y la tempestad, como un rugido,
me abrió en canal,
desgarrando  a zarpazos
la inocencia  de un niño...

Huí hacia el fondo de mi alma,
persiguiendo una fe, a la que
mantuve siempre dormida,
esperando a la llegada de la muerte.

Fue así precisamente que conocí la vida,
y entre suspiros y la bebida...
fui ganándome el cielo
¡a base de promesas fingidas!

¡Tengo hambre de fe!
y mis esperanzas quieren una respuesta...
mis ojos alzo hacia arriba, miran al cielo...

¡y nada...  siguen sin ver!