viernes, 6 de enero de 2012

‎ No me juzgues a la ligera, ¡abrázame primero!




No me juzgues a la ligera, ¡abrázame primero,
y bésame después! no vivas de nuevo el suplicio,
de sentir mi triste ausencia y a mi
el entrañable roce de tu abrazo.
.


Recorrerán mis labios esos sabores dulces
de tus labios y la melodiosa melodía,
me envolverá hasta hacerme preso,
tu boca jugosa, apresando a la mía!


Volverás a sentir mi cuerpo y estas ansias locas mías...
¡al poseer tu cuerpo, y beberme al fin toda tú agonía!
Soy con todo, el abrazo invisible que,
sin cuerpo ni brazos... te envuelve y te dice,
lo mucho que te ama!