sábado, 21 de enero de 2012

El tenerte y el quererte... ¡todo a un tiempo!




Si en horas de fría inquietud... siento ese helado dolor,
que me acaricia el pecho con sus brazos de escarcha,
apretándome… ahogándome la razón y el corazón...
me apresuro al instante en pensarte
y desaparece todo este maldito dolor...


Y es su espíritu en plenitud quién me abraza y da calor…
y hace que vuele a tu encuentro esperando... tengas abierto tu pecho para colarme bien adentro...
habitando cada latido de tus pensamientos... y tu corazón.

Si amanece en las horas donde busco el sueño,
y mi alma se eleva buscándote en sus cumbres;
me transformo en poesía, para decirte al oído... ¡te quiero!
En ese pensamiento alado, vuelo silencioso y absorto,
con una sola idea en mi mente; el tenerte y el quererte...

¡Todo a un tiempo!