miércoles, 16 de noviembre de 2011

¡Nada! porque... ¡yo no soy nada!


Imagen obtenida de Internet

El velo del dolor viste mí cara,
no deja resquicio a la duda,
mi alma llora sin ninguna esperanza.

Tinieblas encuentro entre golpes y llagas,
poblando a este corazón de desatino y lástima. 
¿Podré algún día ser feliz con lo que quiero ser y soy? 
y no por lo que quieren que sea o haga...

No atino a resignarme...
¡no quiero resignarme!
mi corazón late desaforadamente,
lucha contra la razón...
contra ella, que quiere morir.

Veneno hay en esta desafortunada alma...
transparente muchas veces,
aunque bebe del rencor que vive y late 
profundamente en sus entrañas... 
y en ella, sin compasión, clava sus garras.

Ni habitar el refugio del ayer
me permite del olvido vivir…
y grito: ¡no más nostalgias
ni más futuro de sueños por cumplir!
solo deseo ser lo que soy...
¡Nada! porque… ¡yo no soy nada!