martes, 22 de noviembre de 2011

No, no eres un sueño, mi amor






No, no eres un sueño, mi amor
ya solo el pensarte te hace real,
te amo tanto, amada mía...
que solo sueño... con poderte acariciar.

Cuanto quisiera ser velero,
para echarme a la mar,
abrazar las olas con mis dedos
y a la más grande y hermosa...
con el hálito de mi aliento... besar.

La llevaría en mi boca,
presa de mis adentros,
hasta posarla en tu boca
y regalártela sin más...

Ya me cansé de regalarte rosas,
ramos de violetas o gardenias...
¿por qué no el corazón, el alma y….
Con él todo lo demás?


qué te parece lo que siento
mi amor, mis deseos... mi aliento
y hasta la hermosa locura,
de este querer que llevo tan dentro...
y que será solo tuyo... ¡y de nadie mas!