martes, 1 de noviembre de 2011

¡Empapándonos de sexo y sudor...!






Al fin los dos solos, amor...
el aroma a rosas de tu perfume
me incita a desear tocarte, desearte...
y a besar cada pétalo de tu piel.


Paso mi lengua por cada pliegue,
por cada línea de tu piel;
buscando cómo darte el mayor placer
y así, entrelazar nuestras lenguas
para bebernos por entero,
sin dejar escapar ni una sola gota,
¡empapándonos de sexo y sudor...!


Redimimos nuestras pieles
tan desesperadas y olvidadas
por esta eterna cruzada en el tiempo;
¡por estar separados los dos!


Lamemos cada porción de nuestros cuerpos
intentando llegarnos a las entrañas,
en eternos besos de pasión,
para después… yacer y dormir;
los dos satisfechos, adoloridos y vencidos...

¡en los brazos del amor...!