jueves, 20 de octubre de 2011

¿Cómo puede un corazón latir tan rápido y atropellado?

Imagen obtenida de Internet


En mi lecho yace ella desnuda,
Aún está húmeda del baño.
Su rizado cabello sobre el rostro,
mostrándome apenas sus ojos.

Me mira sonrojada,  y son sus ojos tan vivarachos,
que en mi pecho producen quebrantos
suspiros y estragos.
¡Dios! Me pregunto: ¿Cómo puede un corazón
latir tan rápido y atropellado?

Me sonríe feliz y lo hace con picardía
y a la vez con tanta dulzura
que me estremezco de solo volver a pensarlo.

No quiero evitarlo
¡ni deseo posponer el momento!
Cual naufrago sediento
¡la beso al fin y me sacio!

Llenándome y satisfaciendo toda esta sed
que llevaba tanto tiempo postergada,
de amor y pasión, tan anhelada y deseada.
Hasta embriagarme y dormirme después rápido
¡para volver de nuevo a soñarla!