jueves, 20 de octubre de 2011

Solloza el alma madre



Sollozaba el alma, Madre
cuando ante el altar,
rezabas por el alma de mí padre.

Lágrimas secas
por mí rostro caen...
recordando las palizas
que, dadas por él recibías.

Y que, estoicamente...
sobre tú quebrado cuerpo
una y otra vez padecías...

Con el rosario en las manos,
en tus labios una frase de perdón,
rompía el eco; lo absurdo de aquella situación...

Mi alma llora...
tú padecías... y el espíritu,
de quien te anuló, viaja en pos del paraíso

después de recibir... tú perdón.