jueves, 20 de octubre de 2011

No tengo tiempo ni ganas...


Imagen obtenida de Internet




Y dejaré al orgullo que descanse,
a la vanidad que se duerma
y ya, por fin, me sentaré a su vera a cantarle...

"No tengo tiempo ni ganas,
de tenerte a mis espaldas,
clavando tus frías garras,
dentro de mis entrañas...

Tómate un respiro, canta y baila
o tírate al río y ahógate
y deja a mi tristeza que se vaya
donde el olvido ya forme parte del ayer
y tu ayer sea ya por siempre mi mañana.

No tengo tiempo ni ganas…

Vendré a ti sin orgullo,
buscando tus manos blancas
para ver si me levantas
de esta ya perdida lucha
que en el ayer se clavara en mi alma.

Que nunca llegue a tocar mis manos
una herida que sangre y ésta sea la tuya,
ni pueda yo jamás infringirla con mis palabras.


Míralo, mi corazón, abierto
y latente te entrego, cógelo,
es tuyo, a mí… ¡ya no me hace falta!

No tengo tiempo ni ganas…

Terrible cosa es la muerte que
llanto y desolación nos arranca.
Aunque más terrible es el estar vivo
¡Viviendo como una triste y desolada estampa¡

En este mundo no hay sitio para mí,
nací vestido con ropas inservibles,
piel vieja, llanto de silenciosas flaquezas,
y demonios que pululan libres,
haciendo daño, por esta masa de arcilla hueca
que es mi cabeza descerebrada.

No, ¿para qué? no tengo tiempo ¡ni ganas!