domingo, 9 de diciembre de 2018

Las penas se eternizan

Imagen obtenida de Internet




Las penas se eternizan, el dolor se intensifica
y funde con la amargura.
La soledad, cada vez más oscura,
lóbrega y maldita, te abraza y devora el alma.

Al cuerpo lo corrompe, lo pudre.
Oxida sin miramiento
lo que de humano quedaba
en tus pocas moléculas vivas.

Antes de morderse e inocularse
ella misma la rabia en sangre.
Después... te mata, dejando muerta
cualquier atisbo de esperanza o vida.