jueves, 25 de enero de 2018

¡No, no estamos locos!

Imagen obtenida de Internet



Te invito a quererme,
tú, eres mi vicio
y yo soy la carne...
que te entra lento y perezoso.

Fuego caprichoso,
beso que te quema
y que te consuela
con orgasmos caprichosos.

Deshielo profundo...
dentro de tus entrañas,
con la furia que me posee, ciega,
con la pasión de un loco.

Arde en mí el deseo de tu carne
por beberte y amarte dichoso,
a la vez que jadeante y amoroso.

Tus gritos, los míos,
dos al unísono...
gimiendo y gritando
 ¡no, no estamos locos!