lunes, 24 de abril de 2017

Sueños por cumplir, pasiones por vivir...


Imagen obtenida de Internet



No me pude resistir a probar sus labios,
sabían a fruta fresca,
dulce pero no melosa, aterciopelada,
pero no fría...

Boca cargada de sugerencias, de ternura,
sueños por cumplir, pasiones por vivir...
y un algo de dolor.

También mucha soledad, la que mantuvo oculta
durante años. No obstante,
se abrió a mí como se abre el capullo de la rosa sin miedo,

a la primavera, las margaritas ante el sol cuando amanece,
o las ostras ante el polvo, al que convierte en perla,
abrazándolo y envolviéndolo con su dureza.

Se diluyó en mi ser, como el azúcar en el café,
cuando mi boca se apoderó de sus labios,
mi cuerpo se impregnó de su esencia y perfume,
y se dejó guiar después por su maravillosa estela.




domingo, 23 de abril de 2017

La intuí, la percibí, la soñé, ¡fue toda mía!

Imagen obtenida de Internet



Me refugié en la ensoñación de los sentidos 
y acabé mis días reviviendo cuantas realidades 
dejé atrás olvidadas en la siniestra buhardilla 
de mis más odiadas pesadillas.

Por eso la dejé ir, libre y orgullosa. 
Sus pasos fueron como el silencioso aleteo de una mariposa. 
No se despidió ni yo me volví al dejar de sentir su aliento. 
Mi corazón bajó su ritmo y mí pulso se estabilizó, 

Pareció intuir que ella, nunca volvería. 
Como así fue, ella, la esperanza, 
jamás volvió a pretenderme ni volvió a acordarse de mí.

Y perdí el sueño… éste voló tras la estela del insomnio 
y olvidó para siempre que mí cuerpo fui su hogar 
durante cincuenta y seis años. 

Hasta que me di cuenta que subsistir 
fue por mí convertido en todo un arte. 
Sobre todo cuando supe que vivir 
era todo un ejercicio de raciocinio.

Por esa misma razón vivimos hoy cargando 
sobre los hombros los errores que no supimos esquivar 
y nos morimos cuando, pese a intentar evitarlo 
ni una sola vez logramos saber acertar.

Aun así que no nos pueda la rabia. 
Tampoco dejemos lo haga la desilusión. 
Somos paisajes que el tiempo desdibuja 
y la tormenta arrastra hasta aparecer 
diluidos en la orilla de la desolación. 

Porque no existe peor batalla 
que la que te haces a ti mismo, ni existe nada más triste 
que perder una guerra que jamás llegaste a comenzar.

No obstante, nunca olvides que la vida es más divertida 
si al viajar llevas al amor como único pasajero de compañero. 
Ni dejes de recordar que, el arte es la ciencia de aquel 
que sabe expresarse con el alma y sabe amar con la fuerza del corazón.

Así y todo me empeñé y quise recorrer tan rápido 
el universo de los sentidos que, 
superada la velocidad de la luz: me lo pasé de largo.
Esa es la razón principal que tengo a la hora 
de pensar tanto en la proximidad de la muerte, 

porque, en definitiva, 
es como negarse uno a sí mismo el derecho 
a disfrutar de lo que nos queda de vida.

Qué inútil me parece todo cuando siento que la razón 
no es suficiente para atrapar a la felicidad entre los dedos. Mea culpa.
Quise aproximarme tanto al precipicio 
que cuando quise darme cuenta;  formaba ya parte de su paisaje.

Así fue que me dejé mecer arropado por su cuerpo 
y, atrapado entre sus brazos, su boca jugosa se adueñó de mis sentidos 
y sentí como su lengua arrancaba las ansias de mis labios hambrientos, 
en forma y fondo, de hondos y placenteros gemidos.

Era experta, toda una profesional del amor. 
Sabía cómo hacerme gozar, mi piel ardía como una llama furiosa 
y se dejaba poseer con mucha pasión. 
Y así fue que de tanto sentirla pegada a mí piel y a mi cuerpo,
Sentí que la vida volvía de nuevo a mí ser.




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martes, 18 de abril de 2017

Insaciables



La pedí que se quedara, brillando mis ojos de deseo,
era nuestra primera vez, ella no lo dudó siquiera.
La desnudé pieza a pieza, acariciando su madura piel,
sin que sus manos se movieran.


Saltaron chispas de nuestros cuerpos,
sus labios temblorosos, enrojecidos de excitación,
no paraban de gritarme
¡hazme tuya ya por lo que más quieras!


No la hice esperar más,
suavemente introduje la esencia de mí ser
en lo más íntimo de sus ansias de mujer.


Dulcemente ahondé y penetré sus entrañas,
inundando de savia su pantano, antes carente
de humedad, cerrado, seco, casi dormido…


Zozobró impulsiva la aureola de su seno
cómo cimbrea la lengua llameante de una vela
ante el soplo agitado de un aliento enamorado,
y dejé que un incendió de sensaciones

nos quemara insaciable cada milímetro de nuestra piel.



miércoles, 5 de abril de 2017

Dos verdades, entre odio y amores





No te vayas a olvidar, soy tuyo y de nadie más,
pese a mis olvidos, mis decepciones, obviedad,
soy ese mismo, el de ayer, que te amó y te amará,
no lo dudes amor, soy tu hombre, soy tu  libertad.

No lo olvido ¿cómo lo voy a olvidar? tu nombre
y mi razón e inquina para odiar.... no me olvido,
eres un ser infernal... me deslomaste a golpes,
me fustigaste con tu cuerpo como un animal.

Mírame a los ojos, no soy "ese" que señalas,
te equivocaste de cama, de hombre al que maltratar.
Te fuiste, huiste de mí, me destrozaste sin más.

¡Maldito! ¡Maldita! te desprecio. Yo... te amo.
¡Nunca me tendrás! Nunca te tuve. Te amé... ¡Jamás!
Dos cuerpos que se abrazan,  se clavan como puñal.